Nueva Iniciativa para el Empoderamiento de Mujeres en Poblaciones Rurales

La vicepresidenta II de la Diputación de Granada, Mónica Castillo de la Rica, junto a la diputada de Igualdad y Corresponsabilidad, Mª Carmen Reinoso, han inaugurado la Unidad de Información a las Mujeres (U.I.M.), un servicio piloto, gratuito y especializado que busca ofrecer información y apoyo en temas de igualdad a los 72 municipios con menos de 1.000 habitantes de la provincia granadina. Este servicio tiene como objetivo primordial garantizar el acceso a recursos que ayuden a prevenir la violencia de género y promuevan la equidad de género en estos entornos rurales.

Castillo de la Rica destacó la singularidad de esta iniciativa, que es la primera de su tipo en la provincia, enfatizando la necesidad de que el tamaño de un municipio no limite el acceso a derechos fundamentales. “El compromiso de la Diputación es asegurar que las zonas rurales tengan acceso igualitario a servicios esenciales, como el que se presenta hoy”, afirmó.

La U.I.M. está diseñada para beneficiar a dos colectivos importantes: las entidades locales y las mujeres residentes en estos municipios, especialmente aquellas que han sufrido violencia de género. Reinoso detalló que la unidad ofrecerá asistencia técnica y orientación en proyectos a entidades locales, así como atención individual a mujeres que lo soliciten, asegurando un acompañamiento cercano y adaptado a la realidad del medio rural granadino.

Acceso Remoto y Atención Personalizada

La atención se brindará a través de canales telefónicos y online, eliminando barreras de acceso debido a la dispersión geográfica. Las usuarias pueden contactar mediante el teléfono 669534402 o a través del correo electrónico uim@dipgra.es.

En total, la provincia cuenta con 174 municipios, y aunque solo 72 tienen menos de 1.000 habitantes, se enfrentan a retos demográficos significativos, como una alta proporción de hombres en comparación con mujeres. Este contexto complica aún más la situación de las mujeres, quienes a menudo se enfrentan a roles tradicionales que limitan su participación en la sociedad y dificultan su desarrollo profesional.

Además, la dependencia económica y el miedo a denunciar son barreras que deben ser superadas para proteger a las víctimas de violencia de género en estas áreas rurales.


- Te recomendamos -