Una herramienta para comprender el clima del pasado

Un equipo de investigadores de diversas instituciones, incluyendo la Universidad de Almería, ha realizado un estudio que demuestra cómo los impresionantes cristales de yeso de las cuevas de Pulpí y Naica actúan como registros naturales del clima pasado. A través del análisis del agua atrapada en su interior, se ha logrado obtener datos sobre las condiciones climáticas de hace cientos de miles de años.

Utilizando una técnica de datación innovadora que compara las proporciones de uranio y torio en los cristales, los científicos han podido determinar la antigüedad de estas formaciones. Se ha revelado así que uno de los cristales de Naica comenzó su formación hace aproximadamente 31,000 años, durante el final de la última glaciación. Por su parte, el cristal de Pulpí se formó hace alrededor de 191,000 años bajo condiciones de agua subterránea que ya no son viables hoy en día.

El proceso de formación de los cristales

Los cristales de yeso en cuestión se crean cuando el agua subterránea, rica en sales, circula a través de fracturas en la roca. Este proceso de formación permite que el agua quede encerrada en los cristales, capturando así datos sobre las condiciones ambientales de su época.

Este nuevo enfoque no solo facilita un mejor entendimiento de la historia climática a largo plazo, sino que también ofrece un medio adicional para validar modelos climáticos actuales. Según el investigador Fernando Gázquez Sánchez, estos cristales podrían ser utilizados para contrastar simulaciones con datos reales provenientes de épocas pasadas.

Un futuro prometedor para el estudio del clima

El equipo de investigación está entusiasmado con la posibilidad de aplicar esta metodología en otros depósitos de yeso y en sedimentos de lagos para ampliar la comprensión de cómo ha cambiado el clima en distintas regiones. Este trabajo ha sido financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, lo que demuestra el compromiso con la investigación científica en Andalucía.