Mejorando el Abastecimiento de Agua en Granada

En una reciente visita a los municipios de Beas de Granada y Benalúa de las Villas, el diputado Antonio Mancilla supervisó el progreso de las obras destinadas a optimizar la detección de fugas y el control de fraudes en las redes de abastecimiento de agua. Este esfuerzo forma parte del proyecto DiGrAQUA, el cual abarca un total de 61 localidades granadinas y proporciona beneficios a más de 130.000 habitantes mediante la implementación de tecnologías avanzadas.

El diputado Mancilla subrayó la importancia de esta iniciativa, indicando que representa un cambio radical en la gestión del agua en la provincia. En muchos de estos municipios más pequeños, el acceso a herramientas tecnológicas modernas es limitado. La Diputación ha realizado sustanciales esfuerzos que permiten a estos municipios avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente y sostenible del vital recurso hídrico.

Las actuaciones están diseñadas para no solo disminuir las pérdidas de agua, sino también para detectar fraudes y optimizar el consumo de este recurso preciado. Esto refleja un compromiso con el bienestar de la comunidad y la sostenibilidad territorial, especialmente en un contexto donde el uso responsable del agua es cada vez más crucial.

Detalles del Proyecto DiGrAQUA

El proyecto incluye actividades como el mapeo digital de fugas, sectorización de redes, y el uso de sistemas de telecontrol para mejorar la gestión del abastecimiento. En Beas de Granada, con una población aproximada de 980 habitantes, se destinarán cerca de 26.999 euros a la localización de fugas, mientras que en Benalúa de las Villas, que cuenta con 1.045 habitantes, se invertirán 26.999 euros para el mismo fin.

Ambos alcaldes expresaron su satisfacción con el proyecto, resaltando que la capacidad de gestionar de manera remota los suministros de agua potable es un gran avance. Con estas herramientas, los ayuntamientos no solo podrán mitigar fugas, sino también regular el consumo de forma más efectiva.

El proyecto DiGrAQUA comprende cuatro fases que incluyen diagnósticos, digitalización de redes y monitorización avanzada de infraestructuras de agua. Esta información en tiempo real permitirá una mejor toma de decisiones y respuesta ante problemas, además de promover una gestión más transparente y efectiva del agua en los municipios granadinos.