Un avance en la agricultura sostenible

Un equipo de investigadores de la Universidad de Sevilla ha desarrollado un nuevo material hidroabsorbente que combina quitosano y alginato, obtenidos de algas y cáscaras de gamba. Este gel, cuando se seca, actúa como una esponja porosa que, al hidratarse, puede absorber hasta 60 veces su peso en agua, permitiendo así conservar la humedad del suelo durante períodos de sequía.

Respaldado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, este material ofrece una alternativa ecológica a los hidrogeles sintéticos actualmente utilizados en la agricultura, que a menudo derivan de productos petroquímicos y tienen una degradación ambiental limitada. Con este nuevo enfoque, se busca minimizar el impacto ambiental mediante el uso de ingredientes naturales y biodegradables.

La clave del avance radica en un innovador proceso que permite combinar quitosano y alginato sin añadir compuestos sintéticos. Este proceso optimiza las propiedades del quitosano y la capacidad de absorción del alginato, con el calcio actuando como un refuerzo de la estructura del hidrogel.

El informe detalla que el hidrogel no se descompone tras ser hidratado y sugiere que podría usar fertilizantes, liberándolos gradualmente en el suelo. Estos avances son cruciales en el contexto de la creciente pérdida de fertilidad de los suelos agrícolas, así como de la escasez de agua y el uso intensivo de productos químicos en la agricultura.

Con una mezcla estudiada de quitosano y alginato en medidas equilibradas, los investigadores lograron un hidrogel que no solo es efectivo para la retención de agua, sino que también puede soportar temperaturas agrícolas elevadas. Se planea continuar las investigaciones para integrar nutrientes naturales en el hidrogel y evaluar su comportamiento en condiciones reales, así como su biodegradación y seguridad ambiental antes de su aplicación comercial.