Andalucía asegura 22,7 millones para iniciativas innovadoras en el ámbito de la salud

El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha revelado que el sistema sanitario público andaluz ha conseguido una subvención cercana a los 22,7 millones de euros destinada a promover proyectos innovadores que resuelvan desafíos en la sanidad pública de la región.

Sanz destacó que esta financiación es un nuevo reconocimiento a la labor investigadora realizada en Andalucía, enfatizando la importancia de la investigación y la innovación en salud como pilares fundamentales para la transformación del sistema sanitario andaluz.

En total, se han obtenido 22.692.259 euros para financiar cuatro iniciativas bajo el modelo de Compra Pública de Innovación (CPI) que se centran en áreas críticas como la atención pediátrica y perinatal, oncología, gestión de datos sanitarios y optimización quirúrgica.

El objetivo del consejero es consolidar al Sistema Sanitario Público de Andalucía como un referente en conocimiento e innovación, atrayendo talentos y promoviendo terapias y tecnología emergente. Según Sanz, la investigación realizada en la comunidad es clave para mejorar la atención a los ciudadanos.

El financiamiento proviene de la convocatoria FID-CPI del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y es cofinanciado en un 85% por la Unión Europea y un 15% con fondos propios del sistema sanitario andaluz. Estos proyectos fueron el resultado de una identificación de 29 retos estratégicos de innovación en el sistema de salud, movilizando a más de 500 profesionales y diversas entidades.

Entre las principales iniciativas están: PIAPPA, con un presupuesto de más de 9,8 millones, que se enfoca en la mejora de la atención pediátrica; ORÁCULO, que invierte más de 4,5 millones para mejorar el diagnóstico de tumores; PRISMA, con 4,3 millones, destinado a la gestión de datos sanitarios; y SURGIA, que cuenta con 3,9 millones para optimizar los procesos quirúrgicos.

Finalmente, la CPI se considera un mecanismo vital para que las administraciones públicas adquieran innovaciones tecnológicas esenciales, asegurando que Andalucía continúe evolucionando en la mejora de su sistema sanitario.