Protección de una tradición viva en Jaén

El Consejo de Gobierno ha tomado la decisión de inscribir los bolos serranos de la provincia de Jaén en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural (BIC), bajo la categoría de Actividad de Interés Etnológico. Esta práctica cultural, cuya primera mención data de 1625, sigue siendo una parte integral de la identidad de sus habitantes, especialmente en las áreas montañosas del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas.

Los bolos serranos, considerados un deporte tradicional, se juegan en diversas localidades de la provincia, incluyendo Arroyo del Ojanco y Villanueva del Arzobispo. Esta actividad, típica de los meses de marzo a noviembre, se lleva a cabo al aire libre, requiriendo áreas específicas conocidas como boleras o boleas y elementos como las bolas y los mingos.

Existen dos modalidades en este deporte: la de valle y la de montaña, cada una con reglas y antecedentes que datan de tiempos medievales. La protección como BIC no solo asegura la continuidad de esta práctica a lo largo del tiempo, sino que también busca promover su transmisión entre generaciones.

Desde el año 2000, los bolos serranos cuentan con una federación oficial, organizando campeonatos a nivel regional él y provincial. La inclusión de esta práctica en el patrimonio cultural andaluz resalta su popularidad, con más de 50 boleras activas en la actualidad que albergan competiciones y eventos.

La decisión de proteger esta tradición también implica el compromiso de realizar jornadas formativas y reconocer la importancia de su preservación, asegurando así que los bolos serranos continúen siendo un emblema cultural de la comunidad jiennense.