Andalucía lidera la transformación hacia la economía circular

Andalucía está dejando atrás el modelo de consumo lineal de “usar y tirar” y avanzando hacia una economía circular robusta. Este cambio se ve reflejado en la implementación de normativas avanzadas, fuertes inversiones y un sistema infraestructural que promueve la sostenibilidad en toda la región.

La gestión pública en la comunidad autónoma se está transformando, con la instalación de contenedores adecuados para la separación de biorresiduos, nuevas plantas de tratamiento y puntos limpios de última generación. Todo esto está orientado a reducir los residuos desde su origen, creando así un ambiente más moderno y responsable con el entorno.

Marco normativo pionero y medidas efectivas

La Ley de Economía Circular de Andalucía, aprobada en 2023, se erige como un marco normativo único en España que aborda este tema desde múltiples perspectivas. Carmen Jiménez Parrado, directora general de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular, expone que la ley es ya una política estatal en la región, que redefine procesos de producción y gestión de recursos.

Esta ley incluye 94 artículos que establecen multitud de medidas, tales como la reducción del desperdicio alimentario y el fomento del ‘derecho a reparar’. Innovaciones como una oficina de economía circular y la promoción de la simbiosis industrial también forman parte de este enfoque.

Inversiones significativas y planes locales

La Junta de Andalucía está apoyando esta transición con inversiones históricas de más de 217 millones de euros, distribuidos en subvenciones relevantes para la recogida separada y el cumplimento de normativas europeas. Estos fondos han permitido la construcción de instalaciones específicas y mejoras tecnológicas en el tratamiento de residuos.

Además, se han implementado Planes Locales de Economía Circular, brindando herramientas y financiación a los municipios para involucrarlos en este cambio radical hacia la sostenibilidad.

Concienciación y participación ciudadana

La Ley también busca involucrar a la ciudadanía en este proceso de cambio, mediante campañas de sensibilización, incentivos para el consumo responsable y mecanismos de control municipal. La participación ciudadana es vital para garantizar el éxito de estas políticas y promover hábitos respetuosos con el medio ambiente en todos los rincones de Andalucía.


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