La Ley de Montes de Andalucía se moderniza tras tres décadas

El Parlamento de Andalucía ha dado luz verde a la Ley de Montes de Andalucía (LEMA), una normativa que, según la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, permitirá preparar el sector forestal para los desafíos del siglo XXI. Esta nueva ley reemplaza a la anterior, la Ley 2/1992, de 15 de junio, destacando la necesidad de actualizar la legislación para corregir vacíos y duplicidades acumuladas a lo largo de los años.

La LEMA responde a los mandatos del Plan Forestal Andaluz 2030, el cual ha señalado la urgencia de revisar el marco normativo forestal. García ha informado que esta regulación facilitará la gestión sostenible de los montes y contribuirá al desarrollo del medio rural.

La nueva ley fue desarrollada tras un proceso participativo que involucró a diversas administraciones y actores del sector forestal. En reuniones previas realizadas en Córdoba, Jaén, Sevilla y Madrid, se recogieron las opiniones y sugerencias de asociaciones y grupos profesionales.

La estructura de la ley abarca siete títulos y 144 artículos, además de disposiciones adicionales que tratan sobre la clasificación de montes, gestión sostenible y conservación. Entre las principales innovaciones se encuentra la modernización de la colaboración entre administraciones, y la creación del Consejo Andaluz de Política Forestal y Biodiversidad, que sustituye al anterior consejo de biodiversidad.

La normativa también proporciona una mayor protección a montes públicos y privados, corrigiendo nomenclaturas del pasado y diferenciando entre montes de carácter demanial y patrimonial. Se introduce la figura del monte protector en terrenos privados y se dedica un título completo a la información forestal, reflejando la importancia de los datos actualizados en la planificación.

Otro aspecto destacado de la LEMA es su enfoque en la prevención y gestión de incendios, así como en la bioeconomía rural. La norma establece medidas para optimizar la colaboración público-privada y apoyos específicos para la modernización de la maquinaria forestal, asegurando el desarrollo sostenible del sector.

La gestión forestal se concibe como esencial en la lucha contra el cambio climático, incorporando acciones de restauración y repoblación de los montes. En este sentido, los propietarios de terrenos forestales recibirán compensaciones por los servicios ambientales que sus montes proporcionen.

En definitiva, la Ley de Montes de Andalucía busca asegurar un futuro sostenible para la gestión de los recursos forestales, alineándose con las exigencias de un entorno cambiante y las metas medioambientales del siglo XXI.


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