
El IEPP identifica que el 62% del agotamiento laboral puede explicarse por factores psicológicos asociados al trabajo
- El Instituto Europeo de Psicología Positiva reúne a expertos, instituciones y agentes sociales y presenta el “Informe Burnout y bienestar laboral en España: Sanidad y Educación”: más del 50% de los profesionales de salud y educación presenta síntomas.
- La directora del INSST advierte de que los riesgos psicosociales “pueden y deben prevenirse desde la organización del trabajo” y la directora general de Trabajo de la Comunidad de Madrid y gerente del IRSST, destaca que la gestión de la salud mental y los riesgos psicosociales es clave para mejorar la productividad, reducir el absentismo y construir organizaciones más resilientes.
- Sindicatos, juristas e inspección de trabajo coinciden en la urgencia de integrar la salud mental en la gestión laboral y en la negociación colectiva.
- Empresas como Coca-Cola, El Corte Inglés, Cruz Roja o IVC Evidensia comparten modelos de bienestar con impacto real, destacando la reducción del absentismo, el aumento del compromiso y la necesidad de evitar el wellbeing washing con iniciativas medibles y sostenidas.
Madrid, 20 de marzo de 2026.- El Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEPP) ha inaugurado hoy en el Palacio de Santoña el II Encuentro sobre Bienestar, una jornada que ha reunido a expertos, instituciones públicas y agentes sociales para analizar el bienestar laboral como uno de los principales retos estratégicos para empresas y organizaciones. El evento, conducido por Dafne Cataluña, psicóloga y cofundadora del IEPP, ha puesto desde el inicio el foco en la necesidad de situar la salud mental en el centro de la toma de decisiones organizativas.
Del diagnóstico a la acción: el burnout como reto estructural
Durante la apertura, la directora del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), Aitana Garí, subrayó el cambio de paradigma en la forma de abordar el bienestar laboral, destacando que “ya no puede entenderse solo desde la motivación o la productividad, sino como una cuestión directamente vinculada a la prevención de riesgos laborales”. En este sentido, incidió en que los riesgos psicosociales tienen su origen en la propia organización del trabajo y, por tanto, “pueden y deben prevenirse”, apelando a la responsabilidad —y también a la capacidad— de las empresas para generar entornos de trabajo más saludables.

Uno de los momentos clave de la jornada ha sido la presentación del “Informe Burnout y bienestar laboral en España: Sanidad y Educación”, elaborado por el IEPP. El estudio confirma que el desgaste profesional se ha consolidado como un fenómeno estructural: más de la mitad de los profesionales presenta riesgo de burnout, con síntomas como agotamiento emocional, despersonalización o baja realización personal. Además, incorpora un factor especialmente relevante, la soledad laboral, que afecta a una parte significativa de los trabajadores y refleja un deterioro del clima emocional en las organizaciones.
El informe aporta, además, un dato especialmente significativo desde el punto de vista de la gestión: hasta el 62% del agotamiento emocional puede explicarse por variables organizativas concretas — la sobrecarga emocional, el aislamiento, un uso sostenido de fortalezas en contextos de alta demanda, la ausencia de reconocimiento o la calidad de las relaciones laborales—, lo que evidencia que el burnout no es un problema individual, sino un fenómeno directamente influido por el entorno profesional. Este hallazgo abre la puerta a intervenciones eficaces desde la cultura corporativa y la toma de decisiones organizativas. Como señaló Juan Nieto, coordinador del estudio, “el bienestar laboral no puede depender únicamente de la capacidad individual de adaptación; requiere entornos que lo hagan posible. Sabemos qué factores lo explican y, por tanto, también cómo prevenirlo”
Consenso institucional y marco de actuación
Antes de la pausa, la mesa redonda “Políticas de bienestar laboral: políticas que cuidan a las personas” reunió a representantes de los agentes sociales, el ámbito jurídico y la inspección de trabajo, que coincidieron en señalar la urgencia de actuar. Patricia Ruiz, secretaria de Salud Laboral de UGT, advirtió de que “la salud mental se ha convertido en un problema de primera magnitud” y reclamó integrar el bienestar emocional en la negociación colectiva como “una inversión en progreso social y económico”.
Desde el ámbito jurídico, Ana Gómez, presidenta de ASNALA, apuntó a la necesidad de una revisión profunda del sistema preventivo, señalando que “los datos de rotación, siniestralidad y problemas de salud mental evidencian un déficit sistémico que exige modernizarse”. En la misma línea, el inspector de trabajo Luis Pérez Capitán puso el foco en el papel de la inspección y la necesidad de trasladar la normativa a la realidad de las organizaciones.
Por su parte, Rocío Trillo, responsable de programas de inteligencia emocional del IEPP, insistió en que el bienestar “no se construye con iniciativas aisladas, sino desde un enfoque preventivo real y sostenido”, destacando el papel del liderazgo, la evaluación rigurosa de los riesgos psicosociales y el desarrollo de competencias emocionales como palancas clave para transformar los entornos laborales.
La primera parte de la sesión se completó con una intervención sobre neurociencia aplicada al estrés por parte de José Vicente Cabas codirector del máster de Neurociencia y Neurotalento del Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP), como antesala a un café networking que dio paso a la segunda parte del encuentro.
De la tendencia global a la implementación empresarial
Tras el café, la jornada continuó con la intervención de Margarita Álvarez, directora del Human Age Institute y una de las principales referentes en bienestar y cultura organizativa, quien ofreció una visión de las tendencias internacionales en bienestar laboral. Durante su ponencia, puso de relieve que el bienestar ha dejado de ser un conjunto de iniciativas aisladas para convertirse en un elemento estructural de las organizaciones, advirtiendo de una aparente paradoja: “las empresas invierten más que nunca en bienestar, pero las personas siguen experimentando altos niveles de desconexión y desgaste”. En este contexto, señaló que el verdadero reto pasa por entender mejor qué necesitan las personas en su día a día y diseñar entornos que integren propósito, reconocimiento, relaciones y desarrollo, apoyándose en la tecnología para anticipar y personalizar el bienestar.
A continuación, la mesa “Bienestar laboral sin washing: casos de éxito con resultados” trasladó el debate al terreno práctico con experiencias reales de empresas y organizaciones. Paula Barrigá, directora nacional de PRL de Cruz Roja Española, destacó la importancia de impulsar iniciativas medibles y sostenidas en el tiempo, alejadas del washing, a través de proyectos como “Mantén la calma & Practica PRL”, un programa de alcance nacional que integra salud física y mental con un
enfoque intergeneracional y humanista. Por su parte, Marián López, desde El Corte Inglés, presentó un programa pionero de detección y tratamiento preventivo del malestar emocional que ha permitido “reducir el absentismo y mejorar la salud psicológica de los trabajadores”, evidenciando el impacto directo de estas iniciativas en los resultados organizativos.
En esta misma línea, Victoria Chico, de Coca-Cola Europacific Partners, subrayó que “cuando las personas se sienten bien, el rendimiento mejora”, defendiendo el bienestar como una inversión estratégica en talento y cultura, y no como un coste. Mientras, Silvia Ibáñez, de IVC Evidensia, puso el foco en sectores especialmente sensibles, recordando que “el bienestar de quienes cuidan es clave para garantizar el bienestar de quienes reciben esos cuidados”, destacando la necesidad de acompañar emocionalmente a los profesionales en entornos de alta exigencia.
Bienestar, productividad y resiliencia organizativa
La jornada fue clausurada por Marina Parra, directora general de Trabajo de la Comunidad de Madrid y gerente del IRSST, quien reafirmó el papel del bienestar laboral como factor clave para la competitividad y sostenibilidad de las organizaciones. En su intervención, subrayó la relación directa entre liderazgo, salud mental y resultados, destacando que los entornos que cuidan a las personas “generan organizaciones más eficientes, comprometidas y resilientes”. Asimismo, puso en valor la colaboración entre administraciones, empresas y entidades especializadas, y defendió la necesidad de seguir avanzando en políticas públicas que sitúen la gestión de los riesgos psicosociales en el centro de la prevención laboral.
Como cierre, el encuentro incluyó un taller experiencial centrado en la activación de fortalezas personales en el entorno laboral, donde los participantes pudieron explorar cómo el uso consciente de sus recursos individuales y colectivos contribuye a un desarrollo profesional más sostenible y a la mejora del bienestar en las organizaciones.
Acerca del Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEPP)
Escuela con más de 17 años de trayectoria formando profesionales de alto nivel de especialización en el área del bienestar (psicología positiva, coaching de fortalezas, mindfulness y gestión emocional). A sus formaciones, por las que han pasado más de 20.000 alumnos, se suman sus servicios de terapia psicológica para particulares y su área para empresas especializada en bienestar laboral. Más información en https://www.iepp.es/


