
Sierra Nevada cierra una de sus temporadas más desafiantes
La emblemática estación de esquí de Sierra Nevada, ubicada en Granada, ha finalizado una de las temporadas invernales más difíciles de su historia, al registrar casi 900.000 esquiadores a lo largo de la temporada. Este año, las adversas condiciones meteorológicas obligaron al cierre total de la estación en 16 ocasiones y requerieron esfuerzos extraordinarios para reparar los daños sufridos, especialmente en febrero.
A pesar de los retos, el número total de esquiadores alcanzó los 896.241, lo que representa un incremento del 3,9% respecto al año anterior. Sin embargo, el uso de instalaciones en nieve y de servicios de transporte para peatones disminuyó en diferentes grados, con un descenso significativo del 12,1% en actividades relacionadas con la nieve, así como un 16,4% en el uso de telecabinas.
La ocupación hotelera en Pradollano también mostró resultados positivos, alcanzando un 66%, incrementándose en cuatro puntos respecto a la temporada pasada. En cuanto al perfil de los esquiadores, el 94,8% provino de España, con Andalucía a la cabeza de las nacionalidades.
La temporada comenzó con grandes expectativas, pero las condiciones se tornaron difíciles en febrero, donde se concentró casi la totalidad de los días de cierre. El impacto de los fuertes temporales dejó daños significativos en la infraestructura, incluido el telesilla Laguna.
A pesar de estos contratiempos, el mes de marzo logró ser uno de los más exitosos en cuanto a afluencia de esquiadores, gracias a una cobertura de nieve excepcional, que llevó a la estación a ser considerada una de las mejores de Europa este invierno. Con una acumulación de nieve notable y un trabajo constante por parte del equipo de recuperación, la temporada 2025/26 se ha catalogado como un logro notable, según las declaraciones del consejero delegado de Cetursa Sierra Nevada, Jesús Ibáñez.
El cierre de la temporada se acompaña de trabajos de mantenimiento en la carretera de acceso a Pradollano, afectados por las inclemencias del tiempo, que se espera que se completen antes del inicio de la próxima temporada. En resumen, a pesar de los desafíos, Sierra Nevada ha sabido mantenerse como un destino atractivo para los amantes de los deportes de invierno.


