
Nuevas nanopartículas diseñadas por investigadores andaluces
Un equipo del Instituto de Investigaciones Químicas, una colaboración del CSIC y la Universidad de Sevilla, ha creado nanopartículas metálicas que son capaces de eliminar la bacteria Staphylococcus aureus, la cual se asocia con infecciones hospitalarias y presenta creciente resistencia a los antibióticos. Este esfuerzo cuenta también con la participación de instituciones académicas de Portugal, Francia y Alemania.
Un avance significativo en tratamientos antimicrobianos
Estos innovadores nanomateriales fueron sometidos a pruebas en laboratorio, mostrando su potencial para desarrollar tratamientos antimicrobianos que superen las limitaciones de métodos convencionales. Los investigadores sugieren que estas nanopartículas podrían ser utilizadas en la creación de nuevos agentes antimicrobianos, inspirándose en biomoléculas naturales como el ADN y proteínas.
Innovadora combinación de componentes sin actividad antibacteriana previa
La singularidad del estudio radica en la fusión de dos elementos que, individualmente, no demostraban actividad antibacteriana. Se utilizaron pequeñas nanopartículas de rutenio, un metal conocido por sus aplicaciones en química, junto con una molécula orgánica derivada del uracilo, esencial para la estructura genética de los seres vivos. La combinación de ambos en una sola nanopartícula genera un efecto sinérgico que permite eliminar las bacterias.
Producción eficiente y sin residuos
El método utilizado para fabricar estas nanopartículas es sencillo y permite su creación en un solo paso. Mediante la combinación de un precursor de rutenio y la biomolécula del uracilo, se logra estabilizar la nanopartícula y controlar su tamaño, logrando una producción más eficiente y minimizando la generación de desechos. Después, se confirmaron las características de las nanopartículas utilizando técnicas avanzadas de microscopía.
Evaluaciones y resultados esperanzadores
Las pruebas de actividad antimicrobiana compararon los nuevos materiales con otros compuestos, demostrando que solo las nanopartículas recubiertas con uracilo exhibieron efectividad contra Staphylococcus aureus, lo que resalta su potencial para el desarrollo de tratamientos selectivos que no afecten otras bacterias.
Futuras investigaciones
El equipo investigará más combinaciones de biomoléculas y nanopartículas para crear nuevos materiales con aplicaciones en el tratamiento de infecciones resistentes. Este proyecto ha recibido financiamiento por parte de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de Andalucía, junto a recursos del Instituto de Investigaciones Químicas.


