Refuerzo de la Salud Pública en Andalucía para el virus del Nilo Occidental

La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía ha movilizado a 400 agentes de salud pública a lo largo de la comunidad autónoma para el monitoreo y manejo del virus del Nilo Occidental (VNO). Esta medida, acordada en continuidad con el año anterior, busca asesorar a los municipios en la integración de estrategias de control de mosquitos dentro de sus planes de acción para proteger a la población frente a este virus.

Antonio Sanz, consejero en funciones, enfatizó que “todo está preparado para enfrentar el verano con las máximas garantías a través de su enfoque preventivo y anticipativo”. Aseguró que se cuenta con un sistema de vigilancia continua en colaboración con los distintos municipios, así como una pronta capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad.

Las responsabilidades principales de estos agentes incluyen brindar asesoramiento a las localidades según su nivel de riesgo y cooperar en la ejecución de las medidas necesarias. Además, llevan a cabo valoraciones de los Planes Municipales de Vigilancia y Control Vectorial (PMVCV) y realizan verificaciones en las diversas localidades para asegurar que se cumplan los estándares de prevención establecidos por el Programa andaluz de Fiebre del Nilo Occidental.

Desde la notificación a los ayuntamientos sobre sus niveles de riesgo en marzo, se han realizado verificaciones en 164 municipios, revisando imbornales y puntos de interés en 87 localidades.

Estos agentes también se involucran en actividades de comunicación y sensibilización dirigidas a la comunidad y profesionales, habiendo realizado hasta la fecha más de 1,070 actuaciones directas que han alcanzado a más de 21,000 ciudadanos.

En términos de salud pública, se ha confirmado que no se han diagnosticado nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental en Andalucía este año, aunque se han efectuado exhaustivos controles en laboratorios y trampas ubicadas en diversos puntos de la comunidad. Sin embargo, el monitoreo sigue activo, dado el aumento en la captura de mosquitos transmisores en localizaciones específicas.