
Empresas y administraciones piden reglas europeas para proteger los datos críticos ante el avance de la IA
Empresas y administraciones públicas reclaman que los datos considerados estratégicos o críticos se gestionen bajo estándares comunes y jurisdicción europea, en un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial, la expansión del cloud y la necesidad de reforzar la autonomía tecnológica del continente.
La Comisión Europea ha situado este debate en la futura Data Union Strategy, la hoja de ruta con la que Bruselas quiere completar el mercado único europeo del dato, aumentar la disponibilidad de información de calidad para el desarrollo de la IA, simplificar las reglas aplicables a empresas y administraciones y salvaguardar la soberanía europea en los flujos internacionales de datos.
Entre sus principales medidas, la estrategia prevé escalar los espacios comunes europeos de datos y crear laboratorios de datos que conecten esos espacios con los ecosistemas de IA, de forma que empresas, pymes, investigadores y administraciones puedan acceder a información de calidad en condiciones seguras e interoperables.
La gobernanza del dato se vincula además al desarrollo de infraestructuras digitales propias. La Comisión Europea advierte de que una dependencia excesiva de proveedores cloud no europeos supone un riesgo para la autonomía y la resiliencia digital del continente, y plantea el Cloud and AI Development Act para reforzar la soberanía y competitividad europeas en cloud e inteligencia artificial.
Este enfoque no se limita a dónde se almacenan los datos, sino también a quién los procesa, quién los protege y bajo qué jurisdicción se gobiernan. La Comisión ha desarrollado un Cloud Sovereignty Framework para traducir la soberanía cloud en criterios medibles de contratación pública, incluyendo aspectos legales, operativos, de seguridad, transparencia de la cadena de suministro y cumplimiento de normas europeas.
La iniciativa Gaia-X, impulsada para crear una infraestructura europea federada y segura de datos y cloud, también defiende una infraestructura digital federada, segura e interoperable que garantice control soberano sobre los datos, cumplimiento de la regulación europea e intercambio seguro entre empresas, administraciones y sectores estratégicos.
Telefónica ha defendido una aproximación similar al subrayar que la soberanía digital no consiste solo en tener los datos físicamente en Europa, sino en asegurar que datos críticos, redes, plataformas y servicios estén gobernados bajo estándares, regulación, jurisdicción y capacidades europeas.
En esa línea, el presidente de Telefónica España, Borja Ochoa, afirmó que “las redes son críticas para el país y la base de su soberanía digital”, y defendió que la compañía ofrece servicios digitales soberanos que combinan redes, ciberseguridad, IA, cloud y edge computing. También subrayó que la soberanía del dato pasa por saber “dónde están los datos, quién los procesa, quién los protege y quién tiene la última palabra”.
El enfoque europeo se materializa igualmente en proyectos como EURO-3C, presentado por la Comisión Europea y un consorcio liderado por Telefónica, que integra capacidades telco, edge, cloud e IA bajo un modelo federado, abierto y seguro. La Comisión destacó que esta infraestructura busca demostrar la capacidad europea para prestar servicios digitales avanzados sobre infraestructura propia y reducir dependencias de proveedores de terceros países.


