El radar de la SE-30 dispara su actividad y supera las 23.700 multas en un solo año

Uno de los radares instalados en la circunvalación de Sevilla se ha consolidado como un auténtico punto negro para los conductores que superan el límite de velocidad. El dispositivo situado en el kilómetro 10 de la SE-30 cerró 2025 con 23.740 denuncias, casi 6.500 más que durante el año anterior.

Un salto notable

La actividad sancionadora de este cinemómetro aumentó con fuerza a lo largo del último ejercicio. En 2024 había contabilizado 17.236 infracciones, mientras que un año después alcanzó las 23.740, lo que supone un crecimiento cercano al 38%.

El incremento sitúa a este radar como el más activo de toda la provincia de Sevilla y entre los dispositivos que más multas generan en España. En concreto, ocupa el puesto número 22 dentro de la clasificación nacional elaborada con los 50 cinemómetros que formularon más denuncias durante 2025.

Las cifras equivalen a una media aproximada de 65 sanciones diarias. Dicho de otra forma, el radar detectó cerca de tres excesos de velocidad por hora si se distribuyen las denuncias entre todos los días del año.

Ubicado en la SE-30

El dispositivo se encuentra en el punto kilométrico 10 de la SE-30, una de las carreteras con mayor volumen de circulación del área metropolitana sevillana. Este tramo se localiza en las inmediaciones del Puente del Centenario, una zona utilizada diariamente por miles de vehículos particulares, camiones y transportes de mercancías.

La intensidad del tráfico convierte este enclave en uno de los lugares más sensibles de la red viaria de Sevilla. Las retenciones son frecuentes durante las horas punta y los trabajos desarrollados en el puente durante los últimos años han obligado a introducir cambios en los carriles y en la circulación.

La elevada cantidad de vehículos que atraviesa este punto ayuda a explicar el número de infracciones detectadas, aunque el crecimiento registrado evidencia también que una parte de los conductores continúa rebasando la velocidad permitida.

Líder en Sevilla

El radar de la SE-30 supera ampliamente al resto de los dispositivos sevillanos incluidos entre los 50 más sancionadores del país. El segundo de la provincia aparece en el kilómetro 0 de la A-92 y acumuló 16.141 denuncias durante 2025.

Este segundo cinemómetro experimentó, sin embargo, una evolución contraria. En 2024 había registrado 21.160 multas, por lo que su actividad se redujo en algo más de 5.000 expedientes durante el último año analizado.

Mientras el dispositivo de la A-92 perdió peso en la clasificación, el de la SE-30 reforzó su posición. La diferencia entre ambos se aproxima ya a las 7.600 denuncias anuales.

Récord en España

Los radares de la Dirección General de Tráfico alcanzaron durante 2025 un nivel récord de actividad. Según el informe de Automovilistas Europeos Asociados, la recaudación procedente de las sanciones por exceso de velocidad llegó a 246,8 millones de euros.

La cifra representa un incremento del 14% respecto al ejercicio anterior. Los ingresos generados por este tipo de infracciones supusieron el 41,5% de todo el dinero obtenido por las multas de tráfico en España, sin incluir Cataluña y País Vasco, que tienen transferidas las competencias.

AEA atribuye parte de este crecimiento a la activación de nuevos dispositivos y a la elevada eficacia de determinados radares. Más de 1.000 cinemómetros están desplegados en las carreteras estatales, aunque solo 50 concentraron 1.342.285 denuncias.

Radares muy activos

El dispositivo más sancionador de España durante 2025 estuvo situado en el kilómetro 326 de la A-7, en la provincia de Valencia. Este radar pasó de formular apenas seis denuncias en 2024 a contabilizar 90.766 durante el último ejercicio.

El segundo puesto correspondió al instalado en el kilómetro 7 de la carretera CV-905, en Alicante, con 72.557 multas. A continuación aparecen el radar de la A-15 en Navarra, con 67.445 denuncias, y el ubicado en el kilómetro 1 de la TF-2, en Santa Cruz de Tenerife, con 49.641.

Dentro de Andalucía, el más activo fue el situado en el kilómetro 968 de la A-7, en Málaga, con 45.050 sanciones. El radar sevillano de la SE-30 quedó por debajo de otros dispositivos andaluces instalados en Málaga, Cádiz, Almería y Granada.

Menos ingresos provinciales

A pesar del aumento experimentado por el radar de la SE-30, la recaudación total por sanciones de tráfico descendió ligeramente en la provincia de Sevilla. Durante 2025 se ingresaron 26,25 millones de euros, frente a los 26,44 millones obtenidos un año antes.

La caída fue del 0,71%. En el apartado concreto de las multas por velocidad, los ingresos pasaron de 12,71 millones de euros en 2024 a 11,66 millones durante 2025, lo que representa una reducción del 8,26%.

Estos datos reflejan que la mayor actividad de un radar concreto no implica necesariamente un aumento general de la recaudación provincial. Otros dispositivos pudieron reducir sus denuncias o permanecer inactivos durante determinados periodos.

Debate sobre su función

El elevado número de sanciones vuelve a abrir el debate sobre la ubicación y la finalidad de los radares. Automovilistas Europeos Asociados cuestiona que la mayor parte de las denuncias se concentre en autopistas y autovías, mientras que las carreteras secundarias reúnen alrededor del 70% de los accidentes con víctimas.

La organización considera que Tráfico debería replantear su política de control de velocidad. Su presidente, Mario Arnaldo, sostiene que la reiteración de miles de infracciones en los mismos puntos evidencia que los dispositivos no están consiguiendo evitar los excesos ni reducir suficientemente los accidentes.

La DGT, por su parte, defiende habitualmente los controles de velocidad como una herramienta esencial para disminuir la siniestralidad. El organismo recuerda que circular por encima de los límites incrementa la distancia de frenado y agrava las consecuencias de cualquier accidente.

Multas y puntos

Las sanciones por exceso de velocidad comienzan en 100 euros y pueden alcanzar los 600 euros, dependiendo del límite de la vía y de la velocidad detectada. Los casos menos graves no implican pérdida de puntos, mientras que los excesos más importantes pueden suponer la retirada de dos, cuatro o seis puntos.

Cuando un conductor supera en más de 80 kilómetros por hora la velocidad máxima permitida en una vía interurbana, la conducta puede convertirse en delito contra la seguridad vial. En estos supuestos se contemplan penas de prisión, multas y la retirada del permiso de conducción.

Las 23.740 denuncias formuladas en el kilómetro 10 de la SE-30 confirman que este punto continúa sorprendiendo a numerosos conductores. Su crecimiento durante 2025 lo convierte en el gran radar “cazador” de Sevilla y en uno de los más activos del conjunto del país.