Una de las propiedades rurales más singulares de la provincia de Sevilla busca nuevo propietario. La Hacienda San Pedro, ubicada en La Puebla de Cazalla y con orígenes entre los siglos XVIII y XIX, se ha puesto a la venta por 4,5 millones de euros. La finca combina explotación agrícola, monte mediterráneo, patrimonio histórico y espacios destinados a bodas y grandes celebraciones.
La aparición de la Hacienda San Pedro en el mercado inmobiliario supone una oportunidad poco habitual, ya que no es frecuente que una propiedad de estas características y dimensiones cambie de manos. La finca conserva la estructura y la imagen tradicional de las grandes haciendas que durante generaciones marcaron la actividad económica y social del campo andaluz.
La propiedad se encuentra en el término municipal de La Puebla de Cazalla y ha sido anunciada por 4,5 millones de euros a través de Engel & Völkers, firma especializada en la comercialización de inmuebles de lujo.
Más allá de su extensión, la hacienda reúne diferentes usos en un mismo espacio. La producción agrícola convive con el aprovechamiento forestal y cinegético, mientras que el conjunto arquitectónico se utiliza también para la celebración de eventos.
La Hacienda San Pedro ocupa una superficie total de 415 hectáreas en un entorno atravesado por varios arroyos y delimitado parcialmente por el río Corbones. Su paisaje alterna terrenos destinados al cultivo con amplias zonas de vegetación mediterránea.
Del conjunto de la propiedad, 257 hectáreas corresponden a tierras de secano y olivar. En ellas se desarrollan cultivos de cereal, oleaginosas y leguminosas, además de la producción vinculada a los olivos presentes en la finca.
Las otras 158 hectáreas están ocupadas por monte mediterráneo, con presencia de encinas, acebuches y especies vegetales autóctonas. Esta combinación permite mantener la actividad agrícola sin renunciar al valor paisajístico y ambiental del enclave.
En el centro de la finca se levanta el edificio principal, un caserío de aproximadamente 1.000 metros cuadrados que conserva buena parte de los elementos propios de las antiguas haciendas andaluzas.
La construcción tiene su origen entre los siglos XVIII y XIX, aunque fue ampliada posteriormente. En su interior dispone de diez dormitorios, varios salones de grandes dimensiones con chimenea, comedor y cocina.
Las estancias se completan con jardines, piscina y un patio interior desde el que se accede a las dependencias que en el pasado estuvieron vinculadas al molino de aceite. Estos espacios han sido adaptados con el tiempo para albergar nuevos usos.
Uno de los elementos más llamativos de la Hacienda San Pedro es su plaza de toros, una instalación que incluye chiqueros y corrales. La presencia de esta infraestructura convierte a la propiedad en un conjunto especialmente singular incluso dentro del mercado de las grandes fincas andaluzas.
El recinto mantiene además cuadras, almacenes y distintas naves agrícolas vinculadas a la explotación del terreno. Estas construcciones reflejan la variedad de actividades que históricamente se desarrollaron en el interior de la propiedad.
La hacienda fue concebida como un espacio en el que se concentraban la residencia de sus propietarios, la producción agraria y las instalaciones necesarias para gestionar una finca de grandes dimensiones.
La actividad de la Hacienda San Pedro no se limita actualmente a la agricultura. Durante los últimos años, la propiedad se ha consolidado también como escenario para bodas y grandes eventos, aprovechando tanto sus jardines como sus edificios históricos.
La finca dispone de espacios preparados para acoger celebraciones de entre 50 y 500 invitados. Entre las opciones figuran jardines elevados con vistas a la campiña, un tradicional patio de naranjos, terrazas y salones con techos abovedados.
La plaza de toros también se integra en el recorrido de algunas celebraciones, aportando un escenario diferente dentro del conjunto. El precio del alquiler de las instalaciones parte de 950 euros, aunque la cantidad final depende de las características y necesidades de cada evento.
Pese a la diversificación de sus usos, la principal actividad económica de la Hacienda San Pedro continúa estando vinculada al campo. La variedad de sus terrenos permite combinar distintos cultivos y mantener una explotación agrícola activa.
Las tierras de secano albergan cereales, leguminosas y oleaginosas, mientras que el olivar representa otra parte importante de la producción. Esta actividad convive con los usos turísticos y sociales desarrollados en el caserío y sus alrededores.
La diversidad de fuentes de ingresos constituye uno de los principales atractivos de la propiedad. El futuro comprador no adquiriría únicamente una residencia histórica, sino también una finca con capacidad productiva y diferentes posibilidades de aprovechamiento.
La superficie forestal de la propiedad forma parte de un coto de caza. En estos terrenos se desarrolla el aprovechamiento de especies de caza menor, dentro de las condiciones establecidas para este tipo de actividad.
La finca también dispone de autorización para realizar actuaciones dirigidas al control de la población de jabalíes. Este aprovechamiento se integra en la gestión de las 158 hectáreas de monte mediterráneo presentes en la propiedad.
El entorno natural, la vegetación autóctona y la proximidad del río Corbones refuerzan el valor paisajístico de una finca en la que conviven la producción agraria y la conservación del territorio.
La salida al mercado de la Hacienda San Pedro se produce en un momento en el que las grandes fincas multifuncionales despiertan interés entre determinados compradores e inversores. Se trata, sin embargo, de un segmento reducido debido a la escasez de propiedades que reúnen estas características.
En este tipo de operaciones, el valor no depende únicamente del número de hectáreas. La antigüedad de los edificios, el estado de conservación, la productividad de las tierras y la posibilidad de desarrollar actividades turísticas o eventos también influyen en el atractivo de la propiedad.
La Hacienda San Pedro concentra todos esos elementos en un mismo recinto: patrimonio histórico, tierras de cultivo, recursos naturales, infraestructuras agrícolas, actividad cinegética y espacios preparados para celebraciones.
El futuro propietario deberá asumir la gestión de una finca que mantiene buena parte de su vocación original, aunque adaptada a las nuevas posibilidades económicas. La hacienda continúa ligada a la tierra, pero ha incorporado actividades que amplían sus opciones de explotación.
Su puesta a la venta representa también la entrada en el mercado de una parte de la historia rural de Sevilla. Durante siglos, propiedades de este tipo organizaron la producción y la vida cotidiana de amplias zonas de la campiña andaluza.
Ahora, la Hacienda San Pedro busca un nuevo dueño dispuesto a pagar 4,5 millones de euros por sus 415 hectáreas, su caserío señorial, sus cultivos, el monte mediterráneo y uno de sus elementos más excepcionales: una plaza de toros propia.
Manolo Solo encontró en la música sevillana su primera vía artística antes de construir una…
Inversión en instalaciones deportivasLa Diputación de Granada ha aprobado una inversión de 149.040 euros para…
Pronóstico del Tiempo para Dos Hermanas - 31 de Julio de 2026 ¡Hola a todos…
La Junta de Andalucía supervisa 450 juguetes para asegurar cumplimiento normativo Los Servicios de Consumo…
Un avance en la lucha contra la artritis reumatoide Un equipo multidisciplinario del sistema sanitario…
La Junta y el Ayuntamiento de Cartaya impulsan la construcción de un nuevo centro de…
Esta web usa cookies.