
El Ayuntamiento y EMASESA ejecutan la última fase de una actuación que renueva el saneamiento, el abastecimiento, la accesibilidad y el espacio público
La reurbanización integral de la calle Tajo, en Dos Hermanas, ha entrado en su última fase. El Ayuntamiento aprovecha el periodo estival para avanzar en unos trabajos que buscan completar una de las principales actuaciones de renovación urbana que se desarrollan actualmente en la ciudad y que afectan tanto al subsuelo como al aspecto final de esta vía.
La intervención se ejecuta de forma conjunta con EMASESA, la empresa pública de aguas, y contempla una transformación completa de las infraestructuras y del espacio público. El objetivo no se limita a renovar el pavimento o los acerados, sino que incluye la sustitución de redes esenciales que llevaban varias décadas en funcionamiento.
La obra entra en su recta final
Los trabajos avanzan actualmente en la última etapa prevista dentro del proyecto. Esta fase permitirá completar la reforma de la calle Tajo y recuperar progresivamente la normalidad en una zona que ha convivido con las obras durante el desarrollo de una intervención de considerable complejidad técnica.
La actuación pretende mejorar también la movilidad de vecinos, comerciantes y usuarios habituales de esta vía. El Ayuntamiento considera la reforma uno de los proyectos de transformación urbana más importantes que están actualmente en marcha en Dos Hermanas, tanto por el alcance de las obras como por el número de servicios que se están renovando de manera simultánea.
Nuevas redes de agua
Uno de los elementos centrales del proyecto es la renovación integral de las redes de abastecimiento y saneamiento. EMASESA se encarga de estos trabajos en coordinación con el Consistorio, sustituyendo unas infraestructuras hidráulicas que acumulaban varias décadas de antigüedad.
Esta actuación bajo tierra constituye una parte esencial de la reforma antes de acometer la urbanización definitiva de la superficie. Una vez renovadas las conducciones, el proyecto contempla recuperar el espacio con una configuración adaptada a las necesidades actuales de accesibilidad, movilidad y funcionamiento de los diferentes servicios urbanos.
La sustitución de las redes de agua y saneamiento busca modernizar unas infraestructuras fundamentales para el funcionamiento cotidiano de la zona y evitar que la reforma se limite únicamente a una mejora estética de la calle.
Aceras, calzada y alumbrado
La intervención incluye también la construcción de nuevos acerados accesibles y la mejora de la calzada. El proyecto persigue crear un entorno más cómodo para los desplazamientos peatonales y adaptar el espacio público a criterios actuales de accesibilidad.
A estos trabajos se suma la renovación del alumbrado público y la actualización de las redes de riego. El proyecto incorpora además una actuación ambiental y paisajística destinada a mejorar la imagen final de la calle y acompañar la modernización de las infraestructuras con una transformación visible del entorno urbano.
El resultado previsto es, por tanto, una renovación global en la que se combinan trabajos hidráulicos, mejoras de movilidad, accesibilidad, servicios públicos y acondicionamiento del espacio exterior.
Molestias durante los trabajos
El desarrollo de las obras ha obligado a convivir con las molestias habituales derivadas de una intervención de estas características. El Ayuntamiento de Dos Hermanas ha agradecido expresamente la comprensión y la colaboración de los vecinos de la zona durante el tiempo que se han prolongado los trabajos.
Ese agradecimiento se ha extendido también a los comerciantes y usuarios de la calle, afectados por una actuación que ha requerido intervenir tanto en el subsuelo como en la superficie. Desde el Consistorio se insiste en que la complejidad de los trabajos responde a la necesidad de modernizar de forma integral un eje urbano relevante de la ciudad.
Próximas aperturas
Con la última fase ya en ejecución, la reurbanización de la calle Tajo se aproxima a su conclusión. El Ayuntamiento y EMASESA continuarán comunicando la evolución de las obras y las próximas aperturas que se vayan produciendo conforme avance el calendario de ejecución.
La finalización permitirá cerrar una actuación que combina la sustitución de infraestructuras antiguas con una nueva configuración del espacio público. La calle Tajo afronta así la recta final de una transformación destinada a mejorar su funcionamiento, accesibilidad y entorno urbano una vez concluyan todos los trabajos pendientes.


