Los tratamientos de reproducción asistida han experimentado un crecimiento notable en Andalucía en los últimos cinco años, con Málaga a la cabeza de esta evolución.

Según un análisis de IVI, el número de tratamientos de fertilidad en esta provincia se ha duplicado en este periodo, con un incremento del 110%, situándola entre las zonas con mayor desarrollo a nivel nacional.
Este aumento responde, en gran medida, al retraso progresivo de la maternidad y a los cambios en la planificación reproductiva. En este contexto, la edad media de las mujeres que recurren a técnicas de reproducción asistida en Andalucía se sitúa en torno a los 37,5 años.
El director de IVI Málaga, el doctor Federico Merino, explicó que el perfil de las pacientes ha cambiado “de forma significativa” en los últimos años. “Hoy vemos cómo muchas mujeres planifican la maternidad dentro de proyectos vitales más amplios y recurren a la medicina reproductiva para acompañar esa decisión con mayor seguridad”, señaló. No obstante, advirtió de que muchas pacientes acuden “relativamente tarde”, cuando lo ideal sería hacerlo a los 35 años o antes.
Uno de los tratamientos que más ha crecido es la vitrificación de ovocitos. En Málaga, esta técnica ha aumentado un 241% en los últimos cinco años, mientras que en Almería el incremento ha sido del 23,3%. Este procedimiento permite preservar los óvulos en edades más tempranas, manteniendo mayores probabilidades de éxito en el futuro.
En este ámbito, Merino destacó también el papel de la inteligencia artificial en la mejora de los resultados. “Somos capaces de predecir, a partir de esos ovocitos vitrificados, tasas de éxito en el futuro mucho más personalizadas, gracias a la ayuda de la IA”, afirmó.
Por su parte, la fecundación in vitro (FIV) con ovocitos propios también mantiene una evolución destacada en la región. En Málaga, este tratamiento ha crecido un 108% en los últimos cinco años, consolidándose como una de las principales opciones para lograr el embarazo.
Según IVI, la evolución de estos tratamientos refleja cómo la reproducción asistida se integra cada vez más en la planificación familiar, en un contexto marcado por el retraso de la maternidad y un mayor conocimiento sobre la fertilidad.